ActivisionBungieGuia Destiny 2 en EspañolPlaystation

Dudas, esperanzas y alegrías después de la beta de Destiny 2

Después de varios días probando todos los detalles que podía ofrecer la beta de Destiny 2 es momento de ser objetivos con el futuro del próximo lanzamiento de Bungie.

Los primeros tres años de Destiny fueron una gran montaña rusa, con sensaciones de alegría y frustración que iban y venían y te hacían amar y odiar al juego y su interminable sistema de recompensas como si fuera un casino. Así, sin pelos en la lengua. Las cosas han cambiado creo que en base para bien en Destiny 2 aunque hay algunos detalles importantes que me preocupan y me gustaría enlistarlos a continuación:

  • ¡Duelos de armas al fin! – Lejos quedaron los días de granadas stickies, habilidades cuerpo a cuerpo o armas terriblemente rotas que mataban de 2 tiros. El juego finalmente exige ponerte al tiro con otro jugador y medir quién maneja de mejor manera su arma y saca ventaja para derrotar al otro. Quién hacer el mejor strafing, cuántos tiros a la cabeza haces, cómo sacas provecho del terreno, todo esto y otros microfactores hacen que ahora más que nunca haya una diferencia entre jugadores y se vuelva más competitivo el PvP. Esto, juntado con el modo único de 4v4 hacen del Crisol un lugar muy restrictivo para los nuevos jugadores, lo cual me parece una lástima, ya que hay más presión por tener un buen desempeño y el juego casual es normalmente aplastado por el hardcore.
  • Cooldowns preocupantes – Lamentablemente, gran parte de estos duelos se dan gracias a que todas las habilidades cuerpo a cuerpo y granadas tardan demasiado en recuperarse gracias a unos cooldowns que parecen ser infinitos. Quizás el más notable y  molesto es el de la habilidad súper, que solía dar a ese aspecto distinto al juego haciéndote sentir poderoso encadenando unas cuantas kills con magia espacial, sin embargo, ahora en la gran mayoría de las ocasiones los últimos 2 minutos de la pelea se vuelven un show de luces y explosiones ya que todos quieren usar su super por no dejarlo ir. Sin importar que sea la mejor situación estratégica para emplearlo, el uso del super se volvió en una carga más que en algo útil.
  • Dos caras de la moneda en PvE – El énfasis en el modo de historia parece ser una de las cartas fuertes de Destiny 2, lo cual quedó con la versión completa de la primer misión de historia, Homecoming. Las eternas quejas han servido y ahora contamos con una línea de historia interesante, que hace sentido hilando mucho conceptos viejos que estaban perdidos y desechando otros que eran paja. Lamentablemente no puedo decir lo mismo del asalto, ya que pareció que volvíamos a la vieja fórmula de las esponjas de balas, sin mecánicas interesantes para matar a un jefe más que apretar el gatillo y recargar. Sin embargo, jugar PvE se ha vuelto un poco extraño: El nuevo sistema de doble arma principal no es muy divertido, y si a eso le sumamos la escasez de arma pesada y la eterna espera en los cooldowns de granadas y super, hace que volar cosas en pedazos de aquella manera única que tenía Destiny se pierda un poco. Literalmente tuve que pasar alrededor de 20 a 25 minutos en el área principal de la torre en la misión de historia para probar con calma todos los nuevos supers con la ayuda de las orbes de luz de Zavala, ya que era casi imposible hacerlo en PvE o PvP de manera natural.
  • Inventario simplificado – Afortunadamente quedaron atrás los días de andar grindeando por “la mejor” versión de cierta arma o pieza de armadura. Cada diseño es único y con un set de perks ya definidos se vuelve más fácil recomendar o no cierto equipo con base en sus características. Esto podrá ser un arma de doble filo dependiendo si Bungie emplea de manera correcta las slots de mods de las cuáles no hemos visto algo hasta ahora. Cosas como cambiar de daño elemental al parecer se podrá hacer para tener una sensación de navaja suiza, aunque esto me preocupa un poco en el sentido de que los exotics puedan pasar a segundo plano de manera rápida. Si a esto le pones encima una pequeña capa de shaders que también ahora pueden ser específicos para cada arma o pieza de armadura, resulta en un aspecto de customización que solo quedará pendiente de la cantidad de armas que hayan podido diseñar en los cuarteles de Bungie.
  • Aire fresco explorando – Lo mejor de todo sin duda fue ignorar el asalto y salir de lleno a explorar con amigos el área del asalto del planeta Nessus. Encontramos un sector perdido, algunos glitches de zonas ocultas a las cuales no deberíamos haber entrado seguramente y otros detalles que nos dejaron rascando la cabeza como plataformas rojas en algunas zonas del planeta. Los planetas finalmente parecen zonas que puedas visitar varias veces junto con las mecánicas de eventos públicos heroicos, flashpoints, aventuras y mapas de tesoros que seguramente nos mantendrán ocupados mientras llegan nuevos mundos para explorar con las expansiones (esperemos).
  • Me preocupa el endgame – Mi gran preocupación es la raidependencia y Osiritis que ha tenido Destiny, la cual espero no se repita para la secuela y permita a todo tipo de jugadores disfrutar de actividades constantemente conforme pasen los meses. Hacer el raid por 10ma vez se vuelve algo tedioso salvo por el hecho de ayudar a amigos, y la comunidad competitiva de PvP no puede mantener viva por si sola a un juego que ni siquiera tiene una escena de Esports establecida. Si Bungie quiere que el juego siga por mucho tiempo debe de dejar tratar de mejorar el modo de jugador contra jugador a expensas del PvE, y tratar con respeto a una de sus franquicias más grandes que podría llegar a ser algo mucho más impactante si se le concentran los recursos suficientes.

Por ahora la beta es eso: Una beta. Una ventana que pinta un buen panorama, mucho más detallado e impactante visualmente y con diferentes mecánicas y cambios sutiles que van más allá de una expansión (aunque los haters siempre dirán que lo es) y de la cual podremos dar un veredicto final hasta septiembre cuando la disfrutemos al 100%

Comentarios

han opinado.

Related Articles

Close